¿Hacia dónde va el estado?

  Servando Pineda Jaimes

La llegada del gobernador José Reyes Baeza hace un año provocó una serie de expectativas en torno al futuro del estado de Chihuahua, pero particularmente para Ciudad Juárez. Y esto es comprensible dado que gobernadores van y gobernadores vienen y siempre nuestra metrópoli ha quedado rezagada en cuanto a las prioridades que se tienen. Ni siquiera los gobernantes oriundos de esta frontera le han dado el lugar que se merece. De ahí las expectativas en torno al nuevo gobernador, que fincó gran parte de su éxito electoral en el apoyo que prometió a Juárez una vez que llegara a la silla de Palacio de Gobierno.

El propósito de este trabajo es hacer un recuento de lo que a nuestro juicio son los puntos débiles y de las fortalezas del actual gobierno.  Hago hincapié en aquellas promesas que se hicieron y que aún no se cumplen. Y no existe ningún otro interés que el de recordar a nuestros gobernantes sus promesas y hacerles ver que ya no es tan fácil el olvido. Por su puesto que sería ridículo pensar que todo lo que prometió lo lograría en un año. Claro que no. Es aún largo el camino, pero por eso mismo, no queremos que se olvide.

Nuestra ciudad enfrenta rezagos históricos que deberán acortarse cuanto antes, y lo menos que deseamos es que pronto nuestros gobernantes se olviden de sus promesas. Por eso, más vale recordarles que aún hay pendientes que deberán atenderse en su momento. Este análisis incluye, un balance del tránsito de este nuevo gobierno, los retos y los pendientes.

El gobernador Reyes Baeza llegó a la gubernatura con un fuerte respaldo popular que le otorgó un alto grado de legitimidad al imponerse sin discusión alguna a un candidato que se veía difícil de derrotar como lo era el panista Javier Corral Jurado.

La lucha de Reyes Baeza por alcanzar la silla de Palacio de Gobierno fue una travesía parecida a la del salmón. Cuesta arriba. Primero no era el candidato del anterior mandatario Patricio Martínez García, segundo no tenía bajo su control el aparato de su partido. Respaldado por una excelente gestión al frente del Ayuntamiento de Chihuahua, se pudo imponer a la maquinaria y a los deseos de Patricio Martínez para finalmente alcanzar la candidatura del PRI primero y luego la propia gubernatura. Este detalle le permitió un grado relativo de libertad para integrar a su propio equipo, diseñar su programa de gobierno sin muchas ataduras y tratar de deslindarse lo más rápidamente posible de su antecesor, pero con énfasis sólo en lo que Daniel Cosío Villegas llamó el estilo personal de gobernar. Ante lo turbulento del sexenio pasado, el de Reyes Baeza, al menos en los albores de su gestión se ha caracterizado por ser una gestión sobria, conciliadora, de mucho diálogo, de mucho consenso, en extremo cuidadosa de no hacer ruido, ni meterse en problemas, aunque con algunos –los menos, por fortuna- rasgos de intolerancia particularmente con el caso de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, donde en ocasiones es notoria su desesperación por las constantes preguntas que se le hacen al respecto. Si habría que hacerle una crítica, esta sería por su desmedido afán por congraciarse con las élites económicas a quienes ha incorporado a cuanto consejo ha formado y alejarse de la sociedad civil. Nada que no hayan hecho sus antecesores. Por ese lado no creo que hubiera muchas expectativas de que estas cosas podrían cambiar con el nuevo gobierno.

¿Qué cosas han cambiado? En este aspecto habría que dividir los aspectos de fondo y los de forma. En cuando a los primeros habría que destacar el hecho de que se busca una transformación en la Procuraduría General de Justicia del Estado. Por lo pronto se modificó la manera en que se nombra al titular de esta dependencia. Ahora no es designada directamente por el gobernador si no que éste propone una terna al Congreso y es ahí donde, teóricamente, se decide el nombramiento. El experimento resultó porque el PRI no sólo tiene el Ejecutivo sino que forma mayoría en el Legislativo. ¿Qué pasará con un gobierno dividido?, ¿la elección será lo tersa que lo fue en escenarios de mayoría? Un cambio cosmético lo fue el de nombrar a la Policía Judicial del Estado, que ahora se llama Agencia Estatal de Investigación. Hasta el momento sólo un cambio de nombre. El reto será modificar estructuras, mandos y formas de operar, lo cual hasta el momento no ha ocurrido. Sin embargo, no se puede negar que si hay un avance evidente en este gobierno lo es sin duda en esta área. Y la tarea no ha sido sencilla para la procuradora Patricia González, una académica que por lo menos se ha preocupado en bajar los niveles de impunidad que prevalecieron en el anterior gobierno bajo la gestión de Chito Solís. Bueno las diferencias y perfiles simplemente son abismales y no hay punto de comparación. Hoy se trata de privilegiar el trabajo científico, aunque esto no quiere decir que hayan desaparecido las viejas mañas. Hay que destacar que por primera vez, los principales puestos del aparato de justicia están en manos de mujeres. Mérito nada menor que nos puede llevar a entender cómo en ocasiones se les ponen piedras a estas mujeres, pues es el momento de que aún no se acepta que puedan estar al frente de tan importante dependencia. Esta visión, aunque no se dice abiertamente, al interior del gabinete forma una corriente importante de opinión. Sea o no, ellas han dado mejores resultados. Hasta el momento.

No se podría decir lo mismo de la nueva Secretaria de Seguridad Pública, la nueva dependencia del actual gobierno. Creada al calor de la contienda electoral,  la SSP no acaba de encontrar su lugar en la estructura gubernamental. Nació sietemesina, sin oficinas, sin un respaldo jurídico y se ha ido armando al calor de la batalla en contra de la delincuencia. Con un presupuesto millonario, gran parte de estos recursos han ido a parar a costosas campañas mediáticas que tratan de convencernos que se justifica una dependencia de esta naturaleza. Puede ser que sí se justifique, pero hasta ahora no ha sido convincente ese esfuerzo que se centra más en tratar de robarle cámara a la procuradora que por hacer un trabajo efectivo. Como una promesa de campaña, el actual gobernador ofreció que la sede de esta dependencia estaría en Ciudad Juárez y cumplió. Y tal vez por la prisa para cumplir es que esta nueva secretaría no acaba de consolidarse ni pernear su beneficio entre la población que más bien los identifica por la CIPOL, su cuerpo policiaco que por su propia estructura. Adicionalmente esta dependencia vino a ser factor de discordia y conflicto con el Ayuntamiento de Chihuahua porque gran parte de sus elementos le fueron “pirateados” a los panistas. No debemos olvidar que el secretario Raúl Grajeda fue el jefe de la policía de la capital del estado en la gestión de Reyes Baeza, así que prácticamente conoce a todos sus muchachos y hasta cierto punto era normal que se les llevara a la nueva dependencia, pero no calculó que prácticamente desmantela a la policía de Chihuahua. Esto por supuesto, molestó a la nueva administración de extracción panista y generó las primeras fricciones entre el estado y ese municipio.

(Claudia – Stara here)

En el renglón de cultura habrá que destacar el Primer Festival Internacional Chihuahua, un acierto, sin duda. Lo que se pediría es que esto sea un esfuerzo consistente y permanente, pero no sólo eso sino que tendría que ir acompañado de políticas públicas integrales. Porque de nada servirá construir teatros, si no se tiene la manera de sostenerlos, no sólo en su área operativa sino lo más importante, artística.

La relación con los medios de comunicación ha sido tersa. La luna de miel se ha prolongado. Creo que no durará más allá de este primer informe, pero al menos ha sido suficiente para medir hasta dónde está dispuesto a llegar este gobierno. Por lo pronto, poco o nada cambió con respecto a sus antecesores. Siguen los mismos vicios y las mismas inercias. Se mantiene a infinidad de pasquines, muchos de ellos ahora en formatos electrónicos. No hay una política para transparentar el otorgamiento de la publicidad oficial, la cual se entrega de acuerdo a las filias o las fobias del gobernante en turno.  Permanecen viejas formas de manejar este tipo de oficinas, filtraciones, las famosísimas “tarjetas informativas” que luego vemos publicadas en infinidad de columnas. Es decir, no hay criterios claros que regulen la relación de medios y gobierno estatal y esta es una de las reformas pendientes.

En ese sentido una esperanza puede ser la nueva Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, tan largamente discutida, poco conocida y que ojalá no resulte ser un traje a la medida de nuestros gobernantes, sino un efectivo y eficaz mecanismo de rendición de cuentas.

Mención aparte merece analizar la relación que el gobernador Reyes Baeza ha entablado con el Congreso del estado. No decimos que se haya cortado el dedo para dar “línea” a los diputados, pero es claro que si se mueven esos hilos, se ha cuidado de que no se vean, que sean imperceptibles para todos nosotros.

Esto lo ha llevado a plantear escenarios inéditos en el Congreso. Con el respaldo que le da sus altos niveles de popularidad y un alto grado de legitimidad, Reyes Baeza al entregar su informe escuchó todos y cada uno de los posicionamientos de sus adversarios políticos. Ningún gobernador lo había hecho y esto no es un dato menor. El gobernador simplemente fue práctico. Sabedor de que su bono democrático está intacto, decide hacer esta jugada de tres bandas donde la ecuación es sencilla: nada perdió y todo ganó. Se posicionó como un gobernante tolerante, demócrata y visionario. ¿Aguantará los cinco años? Difícil, creo yo por el desgaste natural que tendrá a lo largo de su gestión, pero ya dio el primer golpe.

 

La lista de los pendientes

Son muchas las promesas hechas. Y como dije al inicio, no se trata de hacer un catálogo de lo que no se cumplió, sino más bien de lo que falta por hacer y que deberemos estar recordando a cada momento.

En su toma de protesta efectuada  el 3 de octubre en la ciudad de Chihuahua, el gobernador Reyes Baeza enlistó los pendientes para Juárez y el estado en general. Algunos ya se cumplieron como la Secretaría de Seguridad Pública, otros faltan. En su discurso, el gobernador visualizó su plan de trabajo en cuatro líneas fundamentales: Desarrollo humano y social; desarrollo económico y regional;  justicia y seguridad, así como cultura y calidad educativa.

En el rubro de desarrollo humano y social, el actual gobierno se trazó como eje fundamental lograr el bienestar social y el desarrollo pleno de los chihuahuenses. De esta manera, integró ya el Consejo Estatal de Desarrollo Social, organismo encargado de fijar la agenda de las prioridades en esta materia, especialmente la atención a los adultos mayores, a los pueblos indígenas, a las personas con capacidades diferentes, a los niños, a las mujeres, y a los jóvenes. Este fue el primero de los muchos consejos que ha integrado el actual gobierno.

En su toma de posesión se comprometió a construir 15 Centros Integrales de Atención Médica. Además de hospitales especializados en pediatría, salud mental y cáncer, y centros de traumatología, de rehabilitación y de atención a enfermos de SIDA. En este año se comprometió a construir el Hospital General en Parral, la ampliación y equipamiento del Hospital Regional de Delicias. Para asegurar la salud y buena alimentación de la niñez, anunció que pondría en marcha este año, un programa especial de atención a menores de 5 años que no tuvieran acceso a estos beneficios. ¿Cumplirá?

En materia de deporte, se comprometió a poner orden en materia deportiva a través Ley del Deporte misma que aún está atorada en el Congreso. A los adultos mayores les prometió apoyos especiales. Ojalá y no se tarden más.

En materia de vivienda la promesa es edificar, con el apoyo de los promotores particulares, 100 mil viviendas, ofrecer 40 mil lotes con servicios y 210 mil paquetes para la autoconstrucción en el esquema de microcréditos.

Un tema particularmente sensible lo es lo relativo a la violencia contra la mujer en nuestro estado. Así, el compromiso fue que a más tardar en diciembre de ese año crearía la Fiscalía Especial para la Atención de la Violencia Familiar, donde habría especialistas que atendieran los diferentes casos que se presentaran.

Por consejos no paramos. En materia económica ofreció crear el Consejo Estatal de Desarrollo Económico y ya cumplió. Este consejo es el encargado de compilar los conocimientos y los avances para poner en marcha el Plan Estratégico de Desarrollo Económico del Estado, para establecer el nuevo modelo económico que más convenga a los chihuahuenses. ¿Y Chihuahua Siglo XXI? Parece ser que nos gusta reinventar al estado cada seis años.

En materia de justicia y seguridad, como ya dijimos la promesa fue instalar la Secretaria de Seguridad Pública. Aunque tarde, también cumplió con establecer el Centro de Mando. Sobre los feminicidios ofreció crear no un consejo, sino una comisión plural, la cual se integró, se tomó la foto y ya nunca más se supo cuál fue su destino. En teoría en esta comisión deberían estar en carácter de obligatorio, el secretario general de gobierno, el de seguridad pública, la procuradora y no había posibilidad de que enviaran representantes. ¿Qué ha pasado con esta comisión?

(Claudia STOP here) 

¿Y  dónde queda Juárez?

A Ciudad Juárez, no sólo en su discurso de toma de posesión sino también en el acto celebrado del 15 de marzo de 2004 ante notario público, -¿se acuerdan?-,  le prometió que para fortalecer el turismo de negocios, a mediados del 2005 se iniciaría la construcción del Centro de Convenciones.

También prometió la construcción de unidades deportivas. Por lo pronto ya puso la primera piedra de lo que será el Complejo Deportivo Universitario que si bien estará administrado por la UACJ, será para todo el público.

Asimismo, anunció que concluiría el Hospital Infantil, que construiría vialidades y pasos a desnivel, entre otros, el libramiento Aeropuerto-Zaragoza; continuar la construcción del Boulevard Fronterizo en el tramo de la avenida Francisco Villarreal al puente Zaragoza, así como los pasos a desnivel en los cruces de la avenida Tecnológico con las avenidas Zaragoza y Teófilo Borunda y el de la avenida Oscar Flores con Teófilo Borunda.

En materia de seguridad, se supone que la UNAM establecería aquí su Centro de Seguridad Nacional, donde se realizaría investigación científica y tecnológica en materia de seguridad, y que contaría con el respaldo académico de las universidades de Barcelona, del Norte de Texas, de Chihuahua y de Ciudad Juárez.

En materia de cultura, el compromiso, ya iniciado es terminar en 18 meses el Centro Cívico Cultural Paso del Norte.

Bueno, es poco tiempo, pero más vale recordarles a nuestros gobernantes sus promesas para que luego no se les olviden. Mientras tomémosle la palabra al gobernador cuando en su primer día en funciones anunció: “vamos a hablar lo necesario y a escuchar mucho”. Veremos.



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